Al igual que ocurre con tus ingresos, Hacienda ya tiene información sobre las retenciones que otras personas te hayan realizado a lo largo del año. Por lo tanto, vendrán reportadas aquellas retenciones que pusieras en tus facturas y que tus clientes hubieran tenido que ingresar a Hacienda.

Las cantidades correspondientes a las retenciones tendrán que ingresarlas tus clientes en Hacienda (a través del modelo 111). Siempre es recomendable que una vez que termina el año pidas los certificados de retenciones a todos los clientes a los que has emitido facturas con retención para comprobar si las cantidades ingresadas y declaradas por ellos son correctas y coinciden con las que tú vas a declarar.

De esta manera, en el momento de presentar tu declaración anual de la Renta se regularizará la situación a efectos del impuesto y el total de retenciones soportadas por ti a lo largo del año e ingresadas por tus clientes en Hacienda, figurarán en tus datos fiscales y se tendrán en cuenta a la hora de determinar el resultado de la declaración, de la misma forma que los pagos fraccionados.

Te recomendamos comparar la información reportada por la administración con los registros que tengas en contabilidad. No obstante, lo normal es que no existan errores en la información facilitada por Hacienda.

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