Los datos fiscales son fundamentales a la hora de realizar la declaración de la renta. Recibirlos con algún tipo de error o presentar finalmente el borrador con alguna equivocación es una situación que en muy raras ocasiones sucede ya que casi nunca hay errores en este ámbito.

Para calcular el borrador, la Agencia Tributaria recoge la información que obtiene de terceros. En este sentido, utiliza la información de la empresa donde el contribuyente trabaja, así como del SEPE cuando se han recibido subsidios por desempleo. Estos datos aparecen de manera automática en el borrador de la declaración, y salvo un caso muy particular con un error reconocido muy concreto NUNCA estarán mal volcados, por que podemos confiar en que los datos referentes al trabajo están siempre bien y no deberemos modificarlos.

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