En el caso de que, siendo autónomo, solo hayas facturado a un cliente a lo largo del año, es posible que puedas aplicarte esta reducción. Para ello, debe cumplirse que no estés vinculado de ninguna manera con este cliente o que tengas el reconocimiento de \trabajador autónomo económicamente dependiente\ (también conocido como TRADE). Sin embargo, además de haber efectuado todas tus ventas o prestaciones de servicios al mismo cliente, debes cumplir los siguientes requisitos:

1.Que los gastos que declaras no sean superiores al 30% de tus ingresos íntegros.

2.Que hayas cumplido todas tus obligaciones respecto a la contabilidad y registro a lo largo del año.

3.No haber percibido en el mismo año rentas del trabajo (es decir, no haber trabajado por cuenta ajena). Asimismo, en caso de haber recibido prestaciones por desempleo o pensiones, estas no pueden ser superiores a 4.000€.

4.Que te hayan retenido al menos sobre el 70% de tus rentas del año.

5.Que no hayas realizado ninguna actividad económica a través de una entidad en régimen de atribución de rentas.

En el caso de que cumplas todos los requisitos anteriores, podrás aplicarte una reducción de entre 2.000 y 3.500€ dependiendo de tu nivel de renta, e incluso de 7.750€ si eres discapacitado. ¿Te supone un dolor de cabeza calcular todo esto? ¡No te preocupes! En TaxDown hacemos los números por ti y te aplicamos la reducción de forma automática si tienes derecho a ella.

Por otra parte, te advertimos que esta reducción es incompatible con la deducción de gastos de difícil justificación de hasta 2.000€, pero nosotros siempre te aplicaremos la opción más beneficiosa.

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