Uno de los gastos más habituales en el desarrollo de una actividad por cuenta propia son las compras de mercaderías, materias primas y auxiliares como pueden ser los combustibles, envases, embalajes y el material de oficina.

El importe que se puede reportar como gasto deducible es el consumo que se haya producido en el ejercicio, en lugar de lo que se haya adquirido y pagado al proveedor en cuestión.

Por lo que, en el caso de mercaderías y materias primas, tendremos que ajustar el gasto a imputar en la declaración de la renta con la correspondiente variación de existencias.
Si tienes dudas sobre la variación de existencias, en el siguiente artículo te lo explicamos

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